martes, 25 de agosto de 2009

Guernica


La visita de Picasso a España justo antes de la guerra civil le supone una gran curiosidad por lo fiesta de los toros. Todos sus elementos están en el cuadro: el toro símbolo de fuerza, brutalidad y oscuridad, el caballo de la inocencia y la víctima indirecta de todas las tragedias, el espacio acotado y la espada. Los símbolos taurinos muestran aquí la esencia de España y su sufrimiento.
La luz de la lámpara ilumina la escena central de forma triangular y no se sabe muy bien si estamos en una escena interior o al aire libre, puesto que la indefinición espacial no nos da ninguna clave al respecto. El cuadro es el más elaborado y pensado de Picasso, realizó 45 bocetos o estudios previos, que fotografió y amplió al objeto de componer el conjunto de una manera coherente y expresiva.
En la interpretación histórico-política las figuras del Guernica podrían interpretarse de la siguiente manera. La mujer quemándose representaría el dolor de la población civil indefensa, que sufre los efectos de las bombas incendiarias. La mujer que escapa corriendo de las bombas representaría la población civil, impotente e indefensa, que sólo puede huir. La mujer que asoma la cabeza por la ventana representa la humanidad, impotente ante todo lo que está contemplando, y que sólo puede gritar. El quinqué y la luz que emite representan la necesidad de informar a todo el mundo de lo que está ocurriendo. Al lado de esta luz existe otra, que parece una lámpara eléctrica encendida, o un sol con forma de ojo, cuya pupila sería una bombilla. Sea un sol o una lámpara, no pueden o no quieren iluminar la escena. Podrían representar el establishment, es decir, La Sociedad de Naciones, la Política de No Intervención, los gobiernos, etc., que lo observan todo, pero distorsionan la verdad de lo que está pasando. El centro del cuadro está ocupado por un caballo herido de muerte, que representaría las víctimas inocentes de una guerra. A la izquierda vemos un toro, con el cuerpo en tensión, observando en todas direcciones, vigilante (consiguiendo esto a través de la técnica del cubismo) y amenazante. Es por eso que se pensó que representaba al fascismo. Bajo el toro aparece una madre que sostiene en brazos a su hijo muerto, representando no el dolor físico, sino el anímico que se tiene al ver sufrir a los seres queridos. Entre las cabezas del toro y del caballo se encuentra una paloma, símbolo de la paz. Aparece en un espacio reducido, en el que apenas puede moverse. Además tiene un ala caída, el pico abierto, como gritando. Representa la libertad y la paz oprimidas. El único hombre que aparece es un guerrero que yace muerto delante del cuadro. El guerrero aparece con el brazo cortado y recién decapitado, por lo que está exhalando su último grito de dolor. A diferencia del niño, que muere siendo una víctima pasiva, el guerrero muere en acto de combate y representaría a los soldados que mueren en lucha por conseguir sus ideales. El brazo aún sostiene una espada rota, en donde también hay una flor, símbolo de esperanza.

viernes, 14 de agosto de 2009

Cuando negociar es sinónimo de claudicar

En el caso particular de la problemática que está sufriendo actualmente el hermano país de Honduras, no estoy de acuerdo en que “negociar sea sinónimo de claudicar”, sino más bien, de llegar a un punto intermedio donde se busque y prevalezca el bienestar común y no el particular, a sabiendas que no siempre se puede lograr la totalidad de lo que uno quiere, pero buscando una salida pacífica y duradera, ya que de nada sirve aceptar soluciones para “salir del paso” si luego quedan agudos resentimientos en las partes.

Está claro y demostrado a través de la historia, que la fuerza y las armas nunca ha sido un buen camino para solucionar los conflictos, pero también habrá que preguntarse qué llevó a los hondureños para levantarse en armas.

Si don Manuel Zelaya Rosales, fue electo hace más de tres años por unas elecciones libres y bien habidas y durante ese tiempo dedicó gran parte de su tiempo a un proyecto llamado “el poder ciudadano”, por lo que hacía reuniones con el pueblo, ciudad por ciudad y les indicaba o hablaba sobre las diferencias sociales y de la necesidad de hacer cambios para el bienestar de los pobres.

¿Por qué en setiembre de 2008 no envía el presupuesto general de la República para su aprobación en el Congreso? y en diciembre del año pasado, decreta un aumento de más del 60 % al salario mínimo, lo cual pone al borde de la quiebra al mismo Estado, pues éste no tiene como pagar a los maestros, ni las municipalidades a sus empleados.

Los profesores universitarios entran en una huelga que dura cuatro meses, el número de desempleados aumenta abruptamente y esto provoca mayor inestabilidad.

De pronto aparece la idea de que es necesario hacer una Constituyente, por tal razón, aprovechando las elecciones nacionales de noviembre próximo, promueve instalar una urna adicional para que el pueblo vote si debe o no debe haber una Constituyente.

Debido a ello, todos los sectores le solicitan al Poder Ejecutivo saber por qué se quiere una nueva Constitución, ¿qué es lo que se quiere cambiar?, si la Constitución permite reformas, ¿por qué no solicita reformas?.

En forma inmediata el Tribunal Supremo de Elecciones le indica al Poder Ejecutivo que esta idea de la cuarta urna no se puede realizar pues no está contemplada por ninguna ley y consecuentemente, en sana administración pública, es ilegal.

El Poder Ejecutivo entonces dicta un decreto para realizar una consulta popular y el Tribunal de Justicia y el Congreso le indica que tampoco es esa la vía, pues sólo se puede realizar por medio de un plebiscito o referéndum.

No cabe duda que son precisamente los hondureños quienes deben buscar la salida pacífica al conflicto, sin más derramamiento de sangre y salvando las distancias que en este momento los separan, pero ningún arreglo será posible, a menos que, los países democráticos de América Latina neutralicen la acción distorsionante, de modo que las iniciativas diplomáticas no respondan a propósitos ideológicos, sino a verdaderos objetivos democráticos.

Pero no basta con esto, también se necesita una posición tan activa como constructiva del gobierno de Estados Unidos, que pueda actuar como factor de presión sobre el gobierno de Roberto Micheletti, una insistencia en el “Acuerdo de San José” como referencia para el arreglo, pero con voluntad de transformarlo según las circunstancias, y un sentido de límite y mesura por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA), que hasta ahora ha actuado de forma errática y poco constructiva.

jueves, 13 de agosto de 2009

¿Qué significa estar en una Universidad seria?


Según la Real Academia Española (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=universidad)
Universidad.
(Del lat. universĭtas, -ātis).
1. f. Institución de enseñanza superior que comprende diversas facultades, y que confiere los grados académicos correspondientes. Según las épocas y países puede comprender colegios, institutos, departamentos, centros de investigación, escuelas profesionales, etc.
Se denomina universidad (del latín universitas, -atis), al establecimiento o conjunto de unidades educacionales dedicadas a la enseñanza superior y la investigación. La universidad otorga grados académicos y títulos profesionales. Surgidas en la Antigüedad, adoptaron su nombre en la Edad Media europea y se difundieron mundialmente junto al proceso de expansión mundial de las potencias europeas(http://es.wikipedia.org/wiki/Universidad)
Estudiar en una Universidad seria, significa salir de ella con una formación humanística, que haga aportes para una mejor vida en sociedad, que proponga investigación en todas las ramas, tanto las científicas y tecnológicas, así como las sociales, artísticas, deportivas, entre otras, en fin que abarque todas las áreas. Es aquella que no sólo saca profesionales por montones, sin ninguna conciencia social, sino por el contrario, con una visión más crítica sobre el entorno en que nos rodea.